Pautas para engrasar la cerradura de una puerta

Si hay un elemento de seguridad que sufre agresiones en el día a día, ese es la cerradura de una puerta. Las entradas y salidas, el abrir y cerrar de un acceso provocan que la cerradura y cerrojo se delimite, atasque y deteriore. Las llaves comienzan a tener problemas para girar y los bombines de la puerta se atascan dificultando en ingreso diario a una residencia o local.

Con el paso del tiempo las cerraduras de una propiedad van perdiendo eficacia debido a la erosión y necesitan mantenimiento y renovación. En muchas ocasiones optar por engrasar la cerradura es suficiente para seguir velando por la seguridad y protección de las familias y vecinos.

cómo engrasar una cerradura

¿Cómo se engrasa una cerradura?

No hace falta ser un experto cerrajero para engrasar una cerradura, aunque si no somos muy mañosos en temas de bricolaje siempre podemos acudir a una cerrajería profesional para que nos echen una mano en estas cuestiones.

A través de un grafito en polvo, es decir, un lubricante especializado que se vende en recipientes que incluyen aplicador para que el polvo se pueda adherir en el interior de la cerradura, se consigue resolver el problema y engrasar la cerradura y cerrojo de una propiedad en cuestión de poco tiempo.

Este material llamado grafito en polvo es un lubricante sólido bastante sencillo de utilizar, muy resistente y con un alto nivel de duración. Lo empleamos la mayoría de los cerrajeros para engrasar cerraduras de puertas.

No obstante, como hemos dicho anteriormente si no os sentís capacitados para utilizar estos materiales lo mejor es que acudáis siempre a profesionales que estén familiarizados a trabajar con estos recursos.